Cómo conquistar el Monte Abantos desde Barcelona combinando AVE y cercanías
Sí, lo has leído bien: el Monte Abantos, de 1.753 metros y uno de los picos más emblemáticos de la sierra de Madrid, se puede subir en un solo día desde Barcelona, sin necesidad de coche. La combinación es sencilla: tren AVE hasta Madrid y Cercanías hasta El Escorial, punto de inicio de la ruta.

La excursión es intensa: casi un kilómetro vertical de subida, un auténtico hito montañero que te deja sudado, satisfecho y con unas vistas espectaculares de toda la sierra y el valle del Escorial. Y como toque final antes de volver a casa, incluso da tiempo a bajar a la Plaza Mayor de Madrid a comerse un bocadillo de calamares, un pequeño premio que cierra el día de montaña con sabor local.
En este artículo te explicaré paso a paso cómo organizar la jornada: desde los horarios del AVE y Cercanías hasta la ruta a pie, pasando por los puntos clave de la ascensión, miradores y recomendaciones para que la jornada sea cómoda, intensa y completamente inolvidable. Una aventura de montaña de primer nivel, al alcance de cualquier amante del senderismo que quiera vivir algo único… ¡y todo en un día!
Cómo organizar la excursión al Monte Abantos desde Barcelona
La jornada comienza muy temprano en Barcelona, tomando el tren de alta velocidad hacia Madrid. Una vez en la capital, nos trasladamos en Cercanías hasta El Escorial, punto de partida de la caminata.

Desde la estación de El Escorial iniciamos un tramo agradable a pie que nos lleva hasta el municipio vecino de San Lorenzo del Escorial, donde se encuentra el histórico Monasterio de El Escorial. Este paseo atraviesa el bonito Parque de la Casita del Príncipe y es totalmente opcional: si se va justo de tiempo, se puede evitar en autobús, pero nosotros decidimos disfrutarlo caminando, disfrutando de los primeros pasos de la ruta y del entorno.



Una vez en San Lorenzo del Escorial empieza la verdadera ascensión al Monte Abantos: casi 700 metros de subida con rampas exigentes desde el primer momento, un verdadero hito para cualquier amante del montañismo. Las vistas desde la cima recompensan el esfuerzo y permiten disfrutar de un merecido descanso antes de iniciar el descenso.

Tras bajar de la montaña, regresamos a la estación de El Escorial, donde aún hay tiempo de tomar una cervecita rápida antes de volver a Madrid. Bajamos en de estación de Sol y caminamos hasta Plaza Mayor, donde nos espera un clásico: el bocadillo de calamares del Bar La Campana, considerado uno de los mejores bares de Madrid. Ideal para comer rápido, incluso de pie, antes de continuar a pie por la calle de Atocha hasta la estación de Atocha, donde tomaremos el último tren de alta velocidad de regreso a Barcelona.
Horarios de los trenes
Trenes de alta velocidad Barcelona – Madrid / Madrid – Barcelona:


Cercanías Madrid – El Escorial / El Escorial – Madrid:


Nuestra ruta de El Escorial a Abantos: una excursión exigente pero perfecta para un día
La ascensión al Monte Abantos es tan exigente como agradecida. En total, la ruta, de poco más de 14 km, supone unas 2 horas y media de subida y alrededor de 2 horas y cuarto de bajada. Si añadimos una breve parada de 15–20 minutos en la cima para comer algo y disfrutar del entorno, queda un horario muy ajustado, pero perfectamente compatible con una escapada de un día.
🥾Track de la ruta en Wikiloc: EL ESCORIAL – MONTE ABANTOS
Un punto importante a tener en cuenta es el inicio de la ruta. Aunque el track que seguimos de Wikiloc comienza realmente en el aparcamiento junto al Embalse del Romeral, en San Lorenzo del Escorial, nosotros iniciamos la excursión desde la propia estación de tren de El Escorial.
Desde allí, y como comentamos anteriormente, cruzamos el Parque de la Casita del Príncipe hasta llegar a San Lorenzo del Escorial, que es donde arranca el track como tal. Es un tramo muy sencillo y agradable de hacer (el parque es precioso y enorme), y apenas añade dificultad, pero sí algo de tiempo extra. Por eso, los tiempos que indicamos en esta guía están calculados desde la estación de tren, no desde el inicio oficial del track.
La subida zigzagueante no da tregua desde el inicio en San Lorenzo del Escorial. Las rampas son constantes y se gana altura rápidamente hasta completar casi 700 metros de desnivel positivo, lo que convierte esta excursión en algo más que un simple paseo. A cambio, el recorrido es espectacular: bosques, aire fresco de montaña y miradores naturales que van regalando vistas cada vez más abiertas.

Al llegar a la cima del Monte Abantos, el premio es total. La panorámica sobre la sierra es impresionante y, en días despejados, incluso se puede ver Madrid en el horizonte. Es el lugar perfecto para hacer una pausa, recuperar fuerzas y asimilar el esfuerzo de la subida.


La bajada se hace ágil y sin complicaciones, lo que permite llegar con margen suficiente para coger el tren de vuelta hacia Madrid. De hecho, el horario encaja muy bien para añadir un clásico: parar en la Plaza Mayor y disfrutar de un bocadillo de calamares antes de regresar a Barcelona.
Además, hay un punto clave que aporta mucha tranquilidad: los trenes de Cercanías desde El Escorial salen cada hora. Nosotros encajamos perfectamente el horario, pero si la ruta se alarga o surge cualquier imprevisto, siempre existe la opción de coger el siguiente tren. Eso sí, en ese caso probablemente tocaría sacrificar la parada en Plaza Mayor y el bocadillo de calamares… pero el plan B sigue siendo totalmente viable.

Logística del bocadillo de calamares (parte imprescindible del plan)
Si todo va según lo previsto, el broche perfecto del día es el clásico bocadillo de calamares en Bar La Campana, en plena Plaza Mayor de Madrid.
La idea es sencilla: bajar en la estación de Puerta del Sol y caminar unos minutos hasta la plaza. Una vez allí, directo al bar.
Un detalle importante: en este local hay dos colas diferentes, una para pedir el bocadillo para llevar y otra para sentarse a comer dentro. Conviene fijarse bien para no confundirse y no perder tiempo innecesariamente. Si hay sitio, merece la pena sentarse unos minutos y disfrutarlo con calma.
Después de comer, el plan continúa con un paseo andando hacia la Estación de Atocha por la calle Atocha, o cruzando el Barrio de las Letras, una forma perfecta de cerrar el día antes de coger el tren de vuelta.
En definitiva, una excursión intensa, espectacular y sorprendentemente bien encajada en un solo día desde Barcelona. Una de esas experiencias que, cuando la haces, cuesta creer que sea posible.


