Qué ver en Haarlem: una escapada tranquila y poco turística cerca de Ámsterdam

Haarlem, una de las mejores excursiones de un día desde Ámsterdam

Si estáis visitando Amsterdam y disponéis de un día extra, una de las escapadas más interesantes que podéis hacer es acercaros a Haarlem. Esta ciudad, de unos sorprendentes 170.000 habitantes, se encuentra a poco más de 15 minutos en tren, con frecuencias de aproximadamente cada 10 minutos, lo que la convierte en una excursión muy fácil de organizar.

El trayecto es además muy económico: el billete sencillo suele costar poco más de 5 euros, por lo que es una de las salidas más sencillas y prácticas si queréis descubrir otro rincón de los Países Bajos.

A diferencia de Ámsterdam, Haarlem es más tranquila pero igual de viva. Su centro histórico está lleno de bares, restaurantes y terrazas, y conserva algunos monumentos realmente impresionantes. A pesar de todo, sigue bastante fuera de los circuitos turísticos más masificados, lo que hace que pasear por sus calles sea mucho más relajado.

Imagen de una de las muchas calles tranquilas de Haarlem. Foto de Carlos Garcia Delgado.

La ciudad también tiene canales, mucha vegetación y callejones llenos de encanto, perfectos para recorrer sin prisa. Y además guarda una curiosidad histórica muy conocida: dio nombre al famoso barrio de Harlem en Nueva York, hoy mucho más famoso que la ciudad original.

En definitiva, Haarlem es una escapada cómoda, bonita y sorprendentemente poco turística, perfecta para completar un viaje a Ámsterdam.

Cómo llegar a Haarlem en tren desde Ámsterdam

Como hemos dicho, la forma más sencilla de llegar a Haarlem desde Amsterdam es en tren. Los billetes se pueden comprar muy fácilmente de varias maneras:

• En las máquinas automáticas que hay en todas las estaciones.

• A través de la web oficial de los ferrocarriles holandeses: ns.nl.

• O directamente en la app de Nederlandse Spoorwegen (NS), que funciona muy bien y resulta muy cómoda para consultar horarios y comprar billetes en pocos segundos.

Los trenes de los Países Bajos son además muy cómodos y puntuales. Gracias a la gran frecuencia de servicios, lo normal es viajar sentado sin problema, incluso en horas bastante concurridas.

A nosotros además nos encantan sus trenes característicos azules y amarillos, que recorren todo el país y forman ya parte del paisaje ferroviario holandés.

El trayecto tiene también algo especial desde el punto de vista del viajero. Se sale desde la impresionante estación de Amsterdam Centraal, uno de los edificios más icónicos de la ciudad. Para muchos visitantes es el primer contacto con Ámsterdam al llegar en tren, y su arquitectura monumental y su gran ambiente siempre causan impacto.

En apenas unos minutos el tren llega a la estación de Haarlem, considerada una de las más bonitas (casi todas las holandesas lo son) y clásicas del país. Su arquitectura Art Nouveau, con techos altísimos y una gran nave central, hace que la llegada a la ciudad tenga también un punto muy especial.

Además, aunque el edificio actual de la estación data de 1906, este lugar está ligado a un momento clave de la historia ferroviaria del país: la línea Ámsterdam-Haarlem, inaugurada en 1839, fue la primera línea de tren de los Países Bajos. Un pequeño trayecto hoy cotidiano… pero con mucha historia detrás.

La clásica y preciosa estación de tren de Haarlem. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Qué ver en Haarlem: los imprescindibles en una visita de un día

Haarlem es una ciudad perfecta para descubrir sin prisa y caminando. Su centro histórico es compacto y muy agradable, así que en medio día o un día completo se pueden ver fácilmente sus lugares más interesantes: plazas animadas y monumentales, canales tranquilos, patios y callejones escondidos plagados de flores y uno de los molinos más fotogénicos de los Países Bajos.

Estos son los lugares que no deberían faltar en una primera visita.

Esta gran plaza es el centro del centro de Haarlem y siempre tiene muchísimo ambiente, con bares, restaurantes y terrazas que la convierten en uno de los lugares más animados de la ciudad.

1. Grote Markt

Imagen de la animada plaza del Grote Markt en una tarde veraniega. Foto de Carlos Garcia Delgado.

El auténtico corazón de la ciudad es la Grote Markt.

Aquí destacan dos edificios muy importantes:

• El Ayuntamiento de Haarlem, un elegante edificio histórico que domina uno de los lados de la plaza.

• La impresionante Grote Kerk, también conocida como Iglesia de San Bavón.

Imagen de la Grote Kerk, antigua catedral de San Bavón. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Un detalle curioso: esta iglesia fue la antigua catedral de San Bavón. Tras la Reforma pasó a manos protestantes, lo que llevó a los católicos a construir una nueva catedral de San Bavón en otra parte de la ciudad, bastante diferente a esta. De ahí que también se conozca como Iglesia de San Bavón.

2. Los canales de Haarlem

Como ocurre en muchas ciudades holandesas, los canales forman parte esencial del paisaje urbano.

Aunque Haarlem es más tranquila que Ámsterdam, sus canales son muy agradables para pasear, con árboles, puentes y casas históricas reflejándose en el agua.

Si os apetece ver la ciudad desde otra perspectiva, también hay pequeños cruceros por los canales que recorren el centro.

3. Molino De Adriaan

Imagen fotogénica del Molino de Adriaan desde el otro lado del canal . Foto de Carlos Garcia Delgado.

Uno de los símbolos más característicos de la ciudad es el Molino de Adriaan.

Este molino de madera fue construido en 1772 a orillas del río Spaarne. El original fue destruido por un incendio, pero el molino actual fue reconstruido posteriormente respetando completamente el diseño histórico.

Hoy se puede visitar por dentro y es uno de los lugares más fotografiados de Haarlem.

El nombre del molino procede de su constructor, el comerciante Adriaan De Boois. Lo aclaramos por si alguien pensaba que estaba dedicado a la mujer de Rocky Balboa, cuyo nombre el boxeador gritaba emocionado cada vez que ganaba un combate: “Adriaaaaan!”.

Y sí, aquí parece que todo tiene muchas vocales: Haarlem, Spaarne, Adriaan… dos “a” por todas partes.

4. Hofjes: los patios secretos de Haarlem

Uno de los grandes encantos de Haarlem son sus hofjes, pequeños patios interiores con jardines que antiguamente funcionaban como viviendas de caridad para personas necesitadas.

Son lugares increíblemente tranquilos, escondidos detrás de puertas discretas, que contrastan mucho con el ambiente de las calles cercanas.

Entre los más conocidos están el Bakenesserkamer Hofje y el Proveniershof.

No os preocupéis si ya habéis olvidado sus nombres: son prácticamente impronunciables.

Esta tradición de patios ajardinados conecta muy bien con uno de los sobrenombres de la ciudad. Haarlem también es conocida como Bloemenstad, que significa literalmente “la ciudad de las flores”, algo que encaja perfectamente con el carácter verde y tranquilo de la ciudad.

5. Tiendas vintage y calles comerciales con encanto

El centro de Haarlem también es muy agradable para perderse sin rumbo fijo.

En algunas de sus pequeñas calles comerciales encontraréis tiendas vintage, de segunda mano y boutiques independientes, que le dan a la ciudad un ambiente creativo y bastante diferente al de las zonas más turísticas de Ámsterdam y de cualquier otra gran ciudad.

6. Parque Wijngaardtuin

Muy cerca del centro se encuentra el pequeño parque Wijngaardtuin.

Es un lugar muy tranquilo y agradable, perfecto para hacer una pausa durante la visita. Suele pasar bastante desapercibido para muchos visitantes, lo que lo convierte en un buen sitio para descansar un rato.

7. Amsterdamse Poort

Imagen de la sobria e imponente Amsterdamse Poort de Haarlem. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Un poco más alejada del centro se encuentra la Amsterdamse Poort.

Es la única puerta medieval que se conserva de las antiguas murallas de Haarlem. Antiguamente la ciudad tenía varias entradas fortificadas, pero esta es la única que ha sobrevivido hasta hoy.

El conjunto formado por la torre, el canal y el puente levadizo es uno de los rincones más pintorescos de la ciudad.

8. Catedral de San Bavón

Para terminar la visita merece la pena acercarse a la Catedral de San Bavón.

Curiosamente, no está en el centro histórico, sino algo más alejada. Su arquitectura monumental y modernista contrasta bastante con las iglesias medievales típicas del país, lo que la convierte en uno de los edificios más sorprendentes de Haarlem.

Haarlem, una escapada tranquila que vale mucho la pena

Imagen de un precioso skyline de la ciudad de Haarlem. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Después de recorrer Haarlem uno tiene la sensación de haber descubierto una pequeña joya muy cerca de Ámsterdam. Tiene canales, monumentos impresionantes, patios escondidos, parques tranquilos y un ambiente local muy agradable… pero sin las multitudes de la capital.

Quizá por eso sigue estando algo fuera de los circuitos turísticos más habituales, algo que para muchos viajeros es precisamente parte de su encanto.

Y lo mejor es que, cuando termina el paseo, la vuelta es tan sencilla como subir de nuevo a uno de los frecuentes trenes que conectan Haarlem con Amsterdam. En apenas unos minutos se pasa otra vez del ritmo tranquilo de esta ciudad histórica al bullicio de la capital.

Una escapada corta… pero de esas que completan perfectamente cualquier viaje por los Países Bajos.

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