Lo mejor de Rotterdam: una ciudad moderna que rompe todos los tópicos de Holanda
Rotterdam es, sin duda, la ciudad menos «holandesa» de los Países Bajos.
Es por esto que no está en el top de las ciudades más visitadas de Holanda, lugar que ocupa, sin discusión, Ámsterdam.
Y es que Rotterdam fue destruida totalmente durante la Segunda Guerra Mundial y su increible reconstrucción, ajena a la tradición holandesa, ha pretendido ser moderna y transgresora.
Edificios de extrañas formas, puentes increibles que desafían la gravedad, farolas coloridas, transportes del futuro… todo rezuma modernidad, y hay tanto por ver que podríamos estar una semana en Rotterdam, por lo menos, pero vamos a intentar concentrarlo en dos días…
Cómo llegar a Rotterdam desde España (vuelos y trenes desde Ámsterdam)
Lo recomendable sería incluir la visita de dos días a Rotterdam en un viaje por todos los Países Bajos, ya que los vuelos desde España pican un poco.
Las conexiones desde España son muy frecuentes, sobre todo porque las relaciones comerciales entre ambos países siempre han sido muy buenas.
Por poner un ejemplo, desde Barcelona hay vuelos cada dos horas!!!
Nosotros, que viajamos mucho a Países Bajos (por esas relaciones comerciales) recomendamos volar con www.vueling.com (aunque hay que procurar evitar los últimos vuelos del día ya que son, siempre, los que más retrasos acumulan).
Una vez en el Aeropuerto de Schiphol, desde allí, la movilidad por todos los Países Bajos es excelente, con trenes que van a todos lados y con horarios muy amplios, eso si, el precio es un poco alto.

Transporte público en Rotterdam: trenes, tranvías, autobuses y unos barcos urbanos que no te puedes perder
Tranvías, autobuses, trenes, metro…en Rotterdam hay de todo y eficiente a rabiar, como váis a comprobar.
En este link podréis encontrar toda la info sobre el transporte público de Rotterdam:

Mención especial tienen los barcos que unen diferentes puntos de la ciudad, separados en las diferentes orillas del Puerto de Rotterdam, que por cierto y, como ya sabréis, es el tercer puerto más grande del mundo después de los de Singapur y Shangai.
Pues bien, estos barcos, que son como extraterrestres para los pobres latinos del sur de Europa (que por barco entendemos los lentos ferrys que van a Menorca), funcionan como autobuses, con sus paradas y sus números de línea y todo.
Y además están integrados en el sistema de transporte público de Rotterdam, con precios muy populares, como veremos en otra entrada de nuestro blog que habla de cómo ir a los molinos de Kinderdijk.
Dónde dormir en Rotterdam: hoteles céntricos y con buena relación calidad-precio
Nosotros, en los múltiples viajes que hemos venido haciendo a los Países Bajos, no hemos tenido nunca la oportunidad de dormir en Rotterdam, pero esto no es importante, ya que este país no es muy grande y las distancias entre las grandes ciudades son pequeñas, incluso si os movéis en tren.
Para que os hagáis una idea, para ir de Amsterdam a Rotterdam en tren, hay una hora viaje.
Y de Rotterdam a La Haya (capital de los Países Bajos) hay solamente media hora.
Podríamos recomendaros muchos hoteles en los Países Bajos, ya que la mayoría son extraordinarios, si exceptuamos los cutres para puteros y porreros de las zonas más calientes de Amsterdam, pero a nosotros nos encanta uno que hay cerca de la estación de La Haya.
Se trata del Mercure Hotel Den Haag Central, con una relación calidad precio bastante buena, teniendo en cuenta que, en este país, los hoteles, como todo, son bastante caros.
Otro hotel cerca de Amsterdam y junto a una estación de tren, en el que hemos estado a gusto, y que os recomendamos, es el Mercure Hotel Amsterdam Sloterdijk Station.
Qué ver en Rotterdam: la estación central que te dejará con la boca abierta
Solo llegar a la ciudad lo primero que os impactará y que os hará pensar que estáis en un lugar «diferente» es la Estación de Rotterdam Centraal.

La menor manera de admirarla es desde la plaza que hay al salir, la Statiosplain, y observar durante unos minutos el ajetreo de la gente, bicicletas y tranvías, y como telón de fondo, el edificio, de imposibles formas, de la estación:
Es una imagen hipnotizante!!! Os invitamos a comprobarlo.
Dónde comprar y comer en Rotterdam: las patatas callejeras que no te puedes perder
Si, desde la estación, caminamos hacia el centro, entraremos, en seguida, en una enorme zona comercial, de nombre Koopgoot, donde encontraremos todo tipo de tiendas para realizar nuestras compras y todo tipo de bares y restaurantes donde parar a comer o a tomar algo.
Nosotros os recomendamos parar a comer las típicas patatas fritas callejeras que hacen en Bram Ladage Rotterdam Lijnbaan, con sus múltiples salsas (aunque os animamos a comerlas solamente con sal), y que son para recordar.
Formas y colores increíbles: la arquitectura moderna de Rotterdam que te dejará alucinado
Finalmente, y a pocos minutos del centro comercial, encontraremos, lo que para nosotros es uno de los top de Rotterdam: el Markthal.
Sin palabras, una vez más…

Y es que este edificio con forma de herradura no deja indiferente a nadie.
Su estructura alberga 288 apartamentos y diversas oficinas, y, en su interior, bajo la cubierta, un gran mercado.

Pero lo mejor de todo es, sin duda, la espectacular pintura del techo, y que fue creada con super-ordenadores, como los que se usan para hacer las películas de Pixar.
Esto se hizo así debido a su enorme tamaño, tanto de la superficie física que ocupa en el techo, como del peso informático que ocupaba el archivo en los ordenadores que la crearon: 1.47 terabytes!!!
Actualmente ya se la conoce popularmente como la Capilla Sixtina de Rotterdam, pero más mundana, ya que, en lugar de angelitos y dioses, hay hortalizas, frutas, flores, peces e insectos.


Justo unos metros más adelante, también encontraremos las sorprendentes Casas Cubo de Rotterdam, una extravagante idea arquitectónica que consiste en colocar las estructuras cúbicas de unas casas, no apoyadas en el suelo sobre sus bases, como sería lo habitual, sinó sobre sus vértices.
Como seguro no habéis entendido nada, mejor mirar la foto…

Absurdo verdad? Pues, efectivamente, lo es, pero según parece, dentro vive gente, cómodamente, en cada una de las 32 casas que hay.
Afortunadamente, una de ellas se puede visitar por un módico precio, y una vez dentro veréis que tampoco se está tan mal.
Siguiendo con nuestro paseo por el Rotterdam más vanguardista, también recomendamos acercaros a la Depot Boijmans Van Beuningen, que es básicamente una taza forrada de espejos, y que alberga un interesante museo de arte.
Si váis con niños (y si no también) disfrutaréis de lo lindo viendo vuestro reflejo en los espejos.

Ya en el puerto, no olvidéis cruzar también el puente Erasmusbrug, un gigantesco desafío arquitectónico.
A modo de anécdota, nos sorprendió mucho ver lo desfondados que estaban los ciclistas holandeses cuando subían las rampas del puente: en un país tan y tan llano, no están muy acostumbrados a las subidas y además la mayoría de bicis son sin marchas y sin electrificar…

Pero en Rotterdam no todo es vanguardista…
También recomendamos visitar, el clásico de todos los clásicos de los viajes: La Catedral!!!, que en este caso no es tal, ya que Rotterdam no tiene, pero si que tiene una iglesia «principal», que es muy valorada por sus habitantes:
La Iglesia de San Lorenzo de Rotterdam es el único edificio medieval que quedó algo entero tras el bombardeo de la Segunda Guerra Mundial, y la reina de turno de la época quiso que se reconstruyera en lugar de empezar a construir una de nueva.
También es visitable el Ayuntamiento de Rotterdam, otro de los pocos edificios que no sucumbió a las bombas, pero a nosotros, después de haber alucinado con toda la arquitectura vanguardista, tampoco nos impresionó mucho.
Nuestra última recomendación es que visitéis el Puerto antiguo de Rotterdam.
Nos gustó mucho verlo de noche en medio de tanta modernidad.
Las antiguas grúas y viejos barcos parecían fantasmas emergiendo del fondo del mar rodeados de modernas luces de neón.
Demasiado poético para nosotros, pero era como algo así…

Si tenéis algo (muchísimo) de dinero, os recomendaríamos cenar en uno de los barcos que hay allí atracados, el Vessel 11, que aunque no sabemos si se come bien (porque no entramos), debe ser una experiencia religiosa marinera cenar en un barco así.
Pasar a verlo y nos decís que tal…
Qué hacer en Rotterdam con niños (o sin ellos): vistas que marean y molinos que impresionan
Si disponéis de algo más de tiempo y sobre todo de dinero, os recomendamos visitar el Euromast de Rotterdam.

Se trata de una torre altísima por donde sube una plataforma panóramica, y en donde las vistas de la ciudad y sobre todo del puerto son espectaculares.
Abstenerse los que tengáis vértigo y los que os mareéis fácilmente ya que la plataforma sube dando vueltas a la torre…

Nuestra última recomendación es la obligada visita a los Molinos de Kinderdijk desde Rotterdam, que son una auténtica maravilla, tanto el sitio donde están, como la manera de llegar a él.
Como todo Rotterdam, tampoco os va a defraudar.
Para más info sobre Kinderdijk, visita en nuestro blog: Cómo ir a ver los molinos de Kinderdijk desde Rotterdam


