Qué ver en Vilnius en 2 días: escapada en Interrail por los Países Bálticos

Lo mejor de Vilnius: tranquilidad, iglesias y otros lugares sorprendentes

De Lituania lo que más nos suena es el Baloncesto.

Qué boomer que se precie (como nosotros) no se acuerda de Arvydas Sabonis o de Sarunas Jasikevicius? O del Zalgiris de Kaunas?

Pues en Lituania hay esto y muchas más cosas interesantes y, gracias a nuestro paso por este país en un Interrail que hicimos por el nortísimo de Europa, ahora trataremos de explicaros:  Lo mejor de Vilnius, su capital.

De primeras nos sorprendió el poco turismo que tiene este país.

Cuando lo visitamos y enviamos whatsapps a familiares y amigos, todos decían lo mismo: «no sabía que fuera tan bonito» y «pero si estáis solos!!!».

Pues eso: Como nadie lo conoce, nadie va.

Plaza de la Catedral de Vilnius «abarrotada» de gente. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Ruta en tren de Varsovia a Vilnius con cambio em la estación fantasma de Mockava

Llegamos a Vilnius en tren procedentes de Varsovia tras un largo viaje que incluía un cambio de tren en la estación «fantasma» de Mockava.

Esta es una estación en medio de la nada que solo cobra algo de vida, una vez al día, en el momento en que los pasajeros se cruzan, en un mismo andén, para cambiar de un tren polaco a uno lituano y viceversa.

Cambio de tren en la estación de Mockava. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Cuando el tren llega a Vilnius, desde la abarrotada Varsovia, se tiene la sensación de haber llegado a un pueblo:

Todo parece estar ordenado, limpio y tranquilo.

Para más info sobre Varsovia, visita en nuestro blog: Qué ver en Varsovia en 2 días

Al salir de la estación (por cierto muy bonita), uno cree estar en el verano de un pueblo español, a la hora de la siesta, pero sin el calor asfixiante ni los grillos de fondo.

Estación de tren de Vilnius. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Pero hay algo que si que hay: Autobuses!!!

Y coches? Alguno hay, pero muy pocos.

Cómo moverse por Vilnius: autobuses y la App Trafi

La verdad es que las ciudades sin coches son una verdadera maravilla y Vilnius es un buen ejemplo de ello.

En muchas otras ciudades, como por ejemplo en la nuestra, Barcelona, se está intentando quitar también los coches del centro, pero se «olvida» invertir más en el transporte público y, en lugar de mejorar la vida de sus ciudadanos, la empeoran.

Aquí en Vilnius lo tienen claro, como también tienen claro que los rusos no les caen muy bien.

Por toda la ciudad hay carteles y pancartas sobre esto y, hasta en los omnipresentes  autobuses hay escrito un «I love Ukraine» en el cartel del número de línea.

Siguiendo con los autobuses, que aquí son muy baratos, nosotros utilizamos la App Trafi para comprar los billetes.

En la App se pueden cargar todos los billetes que se quieran (toda la familia usamos una sola App) y, al subir al autobús, solo hay que activarlos.

El único «inconveniente» es que no se puede comprar un solo billete y hay que cargar como mínimo (si la memoria no nos falla) 10 euros en billetes.

Toda la info de transporte público de Vilnius en www.judu.lt

Dónde dormir en Vilnius: nuestra experiencia en Six Apartment Simona

Y respecto al alojamiento, nosotros nos alojamos y a la vez recomendamos:

Six Apartment Simona

El apartamento nos encantó, sobre todo a nuestro hijo, que, para poder entrar, disfrutaba enormemente poniendo códigos, recorriendo pasillos, bajando escaleras y abriendo puertas, al más puro estilo Superagente 86 (boomer reference).

Los imprescindibles de Vilnius: miradores, catedral y muchísimas iglesias más

Pero vayamos al quid de la cuestión: Vale la pena ir a Vilnius aunque sea una ciudad tan tranquila? Hay algo interesante que ver o que hacer en Vilnius? Aquí os proponemos un top de lo mejor de Vilnius:

Vista de la zona más nueva de Vilnius desde el funicular de la Torre Gediminas. Foto de Carlos Garcia Delgado.

La Catedral de Vilnius, de bellísimo estilo neoclásico, destaca también, sobre todo, por su característico Campanario, ubicado en una antigua torre de defensa junto al edificio principal de la catedral.

El conjunto, blanquísimo, que conforman los dos edificios, sumado a la amplitud de la Plaza de la Catedral, más el pelado monte y la Torre de Gediminas en su cima, de fondo, os maravillará, pero de verdad.

Y si el cielo es de ese azul que se lleva por estas latitudes (si las nubes lo permiten), la imagen os quedará grabada durante mucho tiempo.

Funicular que sube a la Torre Gediminas. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Para subir a la Torre Gediminas, hay un curioso funicular que te ahorra la caminata, y que si vas con niños vagos y caprichosos, no podrás evitar.

Las vistas desde la cima del monte son puro espectáculo (no haría falta pagar para subir a la torre, ya que las vistas son las mismas).

Recomendamos subir al atardecer ya que los colores del cielo de Vilnius son especiales y las fotos os quedarán para postureo del bueno.

Una vez colgadas las fotos en Instagram, ya podemos bajar, para, inmediatamente, volver a subir otra montaña…podían haber puesto un viaducto (opinión de niño vago y caprichoso).

Torre Gediminas desde la Plaza de la Catedral. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Ahora es el turno del Monumento de Las Tres Cruces, que a nosotros no nos pareció gran cosa, la verdad, aunque sabemos que tiene su historia y tal, pero ni las vistas ni el monumento en sí, te quitan el hipo.

El insípido Monumento de Las Tres Cruces. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Aunque, eso si, la montaña donde está el monumento tiene su qué, con tanta vegetación y tantas escaleritas serpenteantes.

Escaleras que llevan a Las Tres Cruces. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Con tanto mirador ya a nuestras espaldas nos hemos dado cuenta de una cosa importante que hay en Vilnius: La gran cantidad de iglesias que hay!!! Hay casi tantas como autobuses!!!

Las hay grandes y pequeñas, blancas y de colores, católicas, ortodoxas y luteranas. De todo.

Iglesia de la Santísima Trinidad de Vilnius. Foto de Carlos Garcia Delgado.

No vamos a nombrarlas todas, ni a explicar sus características, pero aquí está el top de iglesias de Vilnius:

Iglesia de la Santísima Trinidad (atención a la puerta, es impresionante).

Iglesia de San Casimiro (barroca y rosada).

Iglesia de San Pedro y San Pablo (algo alejada del centro pero de interior blanquísimo).

Conjunto de Iglesia de Santa Ana + Iglesia de San Francisco de Asis del Monasterio San Bernardino (de belleza agrupada).

etc, etc, etc…

También destacamos la azulada Puerta de la Aurora, que aunque no es una Iglesia, es tan bonita que se le parece.

Dónde comer bien en Vilnius: las mejores calles y terrazas del centro

Y si ya se nos ha abierto el apetito después de tantas iglesias o de subir colinas, podemos acabar con un paseo por las calles más animadas de Vilnius:

Calle de Pilies de Vilnius. Foto de Carlos Garcia Delgado.

En la calle Pilies, la calle Didzioji y la Plaza del Ayuntamiento encontraremos gran variedad de restaurantes con sus terracitas con vistas a las iglesias (y a los autobuses).

Y también por aquí podremos comprar souvenirs a nuestra madre, como un imán para la nevera, que, de Vilnius, seguro que no lo tiene.

Trakai: lo que no te puedes perder cerca de Vilnius

Por último, y en el caso de que dispongáis de algo más de tiempo en vuestra visita a Vilnius, os recomendamos visitar el castillo de Trakai en tren, os va a encantar.

Para más info sobre Trakai, visita en nuestro blog: Qué ver en Trakai en un día

Y si os animáis un poco más, Riga está a tan solo 4 horitas en tren.

Os lo recomendamos.

Para más info sobre Riga, visita en nuestro blog: Qué ver en Riga en 2 días

Nuestro mapa de qué ver en Vilnius…

Qué más hay que ver cerca de Vilnius…