Ruta de senderismo en tren por una de las sierras más sorprendentes de Tarragona
Esta es una salida de dos días a pie perfecta para quienes quieran combinar naturaleza, montaña y comodidad, viajando en transporte público. La travesía empieza en Vimbodí, hasta donde llegamos cómodamente en tren desde Barcelona, y finaliza en Cornudella de Montsant, desde donde también regresamos en autobús hasta Reus y de allí hasta casa en tren.
Dormimos (¡y cenamos estupendamente!) en Prades, a medio camino, lo que nos permite disfrutar de la sierra sin prisas y organizar las etapas de manera cómoda.

• Primer día: Subiremos al Tossal de la Baltasana, la cima más alta de la Serra de Prades, con vistas espectaculares de todo el macizo y los valles que lo rodean.
• Segundo día: El high point de la ruta será el impresionante pueblo de Siurana, encaramado sobre un cerro junto al pantano del mismo nombre, un lugar de cuento que combina historia, paisaje y tranquilidad.
Dos días llenos de senderos, panorámicas únicas (de las de verdad), pequeños pueblos tradicionales, pero sobre todo de soledad y silencio, ideales para quienes buscan desconectar, hacer ejercicio y disfrutar de la belleza de las montañas de Tarragona.
Cómo llegar a la Serra de Prades en tren desde Barcelona
Una de las grandes ventajas de esta travesía es que se puede hacer perfectamente en transporte público, sin necesidad de coche. De hecho, la ruta está pensada precisamente para eso: llegar en tren al inicio de la caminata y volver también en transporte público desde el final.
El viaje comienza en la estación de Barcelona-Sants, principal nodo ferroviario de la ciudad. Desde aquí tomamos un tren directo de Renfe que nos lleva hasta la pequeña estación de Vimbodí-Poblet, situada en la comarca de la Conca de Barberà y a los pies de la Serra de Prades. El trayecto dura aproximadamente unas dos horas y permite plantarse cómodamente en el inicio de la ruta sin complicaciones.

Horarios del tren Barcelona-Sants – Vimbodí-Poblet
| BARCELONA SANTS | 07.30 |
| VIMBODÍ POBLET | 09.27 |
| Precio | 10 euros aprox. |
| Fuente | renfe.com |
Una vez llegamos a la estación, solo queda empezar a caminar. Desde Vimbodí comenzamos esta travesía de dos días atravesando las montañas de Prades hasta llegar a Cornudella de Montsant, con noche intermedia en el bonito pueblo de Prades.
Para la vuelta, la combinación también es sencilla. Desde Cornudella tomamos un autobús hasta Reus, y desde allí volvemos a Barcelona en tren. Entre la llegada del autobús y la salida del tren hay una caminata de una media hora entre ambas estaciones, que podemos aprovechar para dar un paseo por el centro de Reus, tomar un café, un vermut (aquí se hace de muy bueno), una tapa, o incluso cenar, y disfrutar de unas tres horas agradables antes de emprender el regreso a casa. Más adelante en el artículo dedicaremos un apartado a qué ver y hacer en Reus en estas tres horas.
Horarios del autobús Cornudella de Montsant – Reus

Horarios del tren Reus – Barcelona-Sants
| REUS | 21.06 |
| BARCELONA SANTS | 22.37 |
| Precio | 10 euros aprox. |
| Fuente | renfe.com |
Con esta combinación (tren + travesía a pie + autobús + tren) se puede completar una escapada de montaña muy completa sin necesidad de vehículo propio, algo que encaja perfectamente con la filosofía de este blog: viajes intensos, cómodos… y siempre en tren.
Primer día: Vimbodí – Poblet, la subida al Tossal de la Baltasana (1.201 metros)
El primer día de esta travesía por la Serra de Prades empieza a lo grande.
Llegamos temprano en tren a la estación de Vimbodí-Poblet, con la mochila lista y las ganas de caminar.
Nada más bajar del tren, la ruta comienza inmediatamente, así que es importante estar bien preparados: hoy toca un día largo y exigente, con unos 700 metros de desnivel de subida. La caminata es intensa, pero cada paso recompensa con paisajes espectaculares.
La primera parte transcurre por campos abiertos, donde se obtienen vistas impresionantes del Monasterio de Poblet (a muy pocos metros, pero que visitaremos en otra ocasión) al fondo.
Muy pronto encontramos el Castell de Riudabella, un castillo precioso que actualmente funciona como hotel. Su arquitectura y su entorno hacen que la primera parada sea casi obligatoria para fotos.

Continuando, llegamos a la hora de comer, al Àrea de lleure de la font de la Teula, un espacio con muchas mesas y sombra, perfecto para hacer una pausa y comer lo que hayamos llevado. Aquí podemos recuperar fuerzas antes de enfrentarnos a la parte más dura de la jornada.
A partir de este punto se inicia la subida de verdad.
Primero, caminamos por el fondo de un barranco junto a un pequeño río, un tramo de mucha soledad y densa vegetación que nos conecta con la naturaleza de manera muy intensa (quizás demasiado ya que asusta un poco).
Más adelante, la subida se vuelve más exigente, pasando por la modernista Casa Forestal de Tillar, un edificio sorprendente que parece un marciano en medio del bosque y que debería estar catalogado por su valor arquitectónico y natural.

A partir de aquí el sendero gana altura con decisión mediante un zigzag continuo en un terreno ya casi sin vegetación, una subida exigente que pone a prueba las piernas después de los kilómetros acumulados.

Aquí el desnivel se deja notar de verdad. El camino asciende sin tregua entre pinos y roca, en uno de esos tramos donde el silencio del bosque y el esfuerzo del senderista van de la mano. Es una subida dura, pero también muy bonita, con vistas, de esas que sabes que te están acercando poco a poco al punto más alto de la sierra.
Finalmente se alcanza el Tossal de la Baltasana, la cima de las montañas de la Serra de Prades. Desde aquí se obtienen vistas muy amplias de todo el macizo, con los bosques de Prades extendiéndose en todas direcciones. Después del esfuerzo de la subida, es el lugar perfecto para detenerse un momento, disfrutar del paisaje y sentir la satisfacción de haber alcanzado el techo de estas montañas.

A partir de aquí el ambiente cambia completamente: la dureza de la subida queda atrás y comienza una bajada suave y tranquila que nos llevará poco a poco hasta el pueblo de Prades, donde pasaremos la noche para afrontar al día siguiente la segunda etapa de esta travesía por la sierra.
Y si queréis seguir exactamente esta travesía o descargar el track para vuestro reloj, GPS o móvil, podéis consultar esta ruta en la App de nuestros amigos de Wikiloc en el siguiente enlace:
Noche en Prades: dormir en una casa rural auténtica y cenar de lujo en La Font
Tras la larga jornada de montaña, toca disfrutar de una buena noche en Prades. Nosotros dormimos en la Casa Rural Cal Pons, situada en pleno centro del pueblo, una ubicación perfecta para dejar la mochila y salir a pasear tranquilamente por las calles de la villa.

Las instalaciones son algo antiguas, pero precisamente eso forma parte de su encanto: da la sensación de estar durmiendo en una auténtica casa de pueblo del siglo pasado, con ese ambiente tranquilo y acogedor que se agradece después de un día intenso de senderismo.
Lo mejor, sin duda, es la terraza superior. Allí hay un sofá y unas vistas magníficas del pueblo y de las montañas de alrededor. Si el cielo está despejado, el espectáculo está garantizado: no os perdáis las estrellas por la noche, porque en esta zona la contaminación lumínica es mínima y el cielo se ve espectacular.

Para cenar no hubo ninguna duda. Ya habíamos estado otras veces en Prades y, siendo sinceros, la oferta gastronómica del pueblo en general es mejorable. Precisamente por eso que exista un restaurante como Restaurant La Font es casi un pequeño faro de esperanza gastronómica y un ejemplo de cómo deberían trabajar muchos otros restaurantes del lugar.
La cocina es de producto y muy bien ejecutada, con carnes excelentes y platos tradicionales que realmente merecen la pena. Si vais, no os perdáis la escudella, absolutamente espectacular. Y además, el servicio es rápido, amable y muy profesional, algo que siempre se agradece después de un día duro de montaña.


Con una buena cena, un paseo nocturno por el pueblo y un rato contemplando el cielo desde la terraza, la etapa queda perfectamente rematada y el cuerpo listo para afrontar al día siguiente la segunda jornada de la travesía.

Día 2: de Prades a Cornudella de Montsant entre barrancos y la fotogénica Siurana
Nos levantamos temprano en Prades para afrontar la segunda jornada de la travesía. Tras un rápido desayuno, la etapa empieza de forma bastante amable: senderos fáciles entre campos, terreno cómodo que permite avanzar con tranquilidad y calentar piernas después del esfuerzo del día anterior.
Pero la calma dura poco. Muy pronto el paisaje cambia y el camino se vuelve mucho más agreste. Comienza entonces una bajada larga y muy dura, que nos acompañará durante buena parte de la mañana. El sendero pierde altura con decisión hasta el fondo de un barranco, con un desnivel muy considerable que obliga a bajar con atención.
A medida que descendemos, el paisaje también va transformándose. Empiezan a aparecer riscos más pronunciados y formaciones rocosas mucho más abruptas, señal inequívoca de que estamos dejando atrás las montañas de la Serra de Prades para acercarnos a la vecina Serra del Montsant.
Una vez en el fondo del barranco toca cambiar de chip y volver a subir. El ascenso nos conduce finalmente hasta uno de los lugares más impresionantes de toda la ruta: el precioso pueblo de Siurana.


Situado en lo alto de un cerro, el pueblo, de los más bonitos de Catalunya, ofrece vistas espectaculares sobre el Pantano de Siurana. Es un lugar muy pintoresco y fotogénico, con varios restaurantes donde sería perfectamente posible parar a comer.

Nosotros, sin embargo, decidimos seguir caminando hasta el final de la travesía. Desde Siurana comienza otra bajada pronunciada, también bastante exigente, en la que conviene ir con cuidado en algunos tramos. El sendero desciende finalmente hasta el pueblo de Cornudella de Montsant, donde termina nuestra ruta a pie. Para quienes quieran seguir exactamente este recorrido, dejamos también el track de la ruta en Wikiloc en el siguiente enlace:
RUTA PRADES – CORNUDELLA (16 Km)

Aquí, en Cornudella, a los pies del Montsant, celebramos el final de la travesía con una comida tranquila en el Cafè Bar La Renaixença, un bar clásico de pueblo, de los de toda la vida, con aire de casino local donde se puede comer sin complicaciones: platos combinados, bocadillos o algún plato del día. Perfecto para recuperar fuerzas después de la caminata. Café (en vaso de cristal), alguna cervecita y la satisfacción de haber completado la ruta.

Además, la logística no puede ser más cómoda: la parada del autobús está casi al lado del bar, así que prácticamente terminamos de comer y ya podemos dirigirnos directamente al transporte de vuelta.
El autobús nos lleva hasta Reus, donde todavía dispondremos de unas tres horas tranquilas antes de coger el tren de regreso a Barcelona. Tiempo más que suficiente para dar un pequeño paseo por la ciudad, curiosear por el centro o incluso tomar algo más si todavía queda hambre antes de subirnos al tren y cerrar esta escapada de dos días por las montañas de la Serra de Prades.
Reus en unas horas: un paseo rápido antes de coger el tren
El autobús desde Cornudella de Montsant nos deja en la estación de autobuses de Reus, y desde allí todavía tenemos unas tres horas largas antes de coger el tren de vuelta a Barcelona. Tiempo más que suficiente para hacer un pequeño paseo por el centro y estirar las piernas después de dos días intensos de montaña.
El recorrido es sencillo: basta con caminar desde la estación de autobuses hacia el centro histórico en dirección a la Plaça del Mercadal, el auténtico corazón de la ciudad. Por el camino, un poco más adelante, también pasamos por la Plaça de Prim, una de las plazas más elegantes de Reus, con su conocida estatua del General Prim y rodeada de edificios históricos.
Muy cerca de todo ello, se encuentra también la Prioral de Sant Pere, la gran iglesia gótica de la ciudad, cuya torre domina el perfil del centro. Aunque la visita sea breve, merece la pena acercarse a verla y disfrutar del ambiente del casco antiguo.
Además podemos pasear tranquilamente por la Calle de Monterols, una de las principales calles comerciales de la ciudad, siempre animada y llena de tiendas. Y si todavía queda tiempo (o si el hambre vuelve a aparecer después de la caminata) la zona alrededor del Mercadal está llena de bares y terrazas donde tomar algo antes de continuar el viaje.
Tras este pequeño paréntesis urbano, solo queda dirigirse hacia la estación de Reus para subir al tren de regreso a Barcelona. Así termina esta travesía: dos días intensos cruzando la Serra de Prades, pasando por la espectacular Siurana y rematando el viaje con un paseo tranquilo por Reus antes de volver a casa.


