Ruta a pie por el valle del río Martín: excursión de un día desde Barcelona en tren

De Escatrón a Samper de Calanda: un día caminando por el río Martín

Hay etapas que son puro encaje de bolillos. Esta es una de ellas: un tramo remoto que, con buena planificación, se puede hacer en un solo día desde Barcelona combinando trenes y autobuses vía Zaragoza.

El tramo de hoy, una única etapa de 17 km que sigue en parte el poco conocido GR-262 o sendero del río Martín, arranca en Escatrón, en un entorno seco y abierto, con un primer tramo por carretera hasta el límite entre provincias. Un inicio árido, casi de transición.

Pero basta cruzar de la provincia de Zaragoza a la de Teruel para que todo cambie. Aparece el valle del río Martín, el paisaje se vuelve más verde y el camino gana en interés, al pasar por los pueblos de Castelnou y Jatiel, siguiendo el curso del río.

El humilde río Martín a la altura de Castelnou. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Ya cerca de Samper de Calanda aparece por primera vez la Vía Verde de la Val de Zafán, que a partir de aquí se convertirá en compañera de viaje durante muchos kilómetros, hasta el Mediterráneo en Tortosa. Una etapa redonda, medida al detalle para llegar a tiempo al tren de regreso.

Carteles informativos de la Vía Verde de la Val de Zafán a la altura de Samper de Calanda. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Cómo llegar sin coche desde Barcelona (tren + bus)

Llegar hasta este tramo ya forma parte del viaje. Salida en alta velocidad desde Barcelona hasta Zaragoza y, desde allí, enlace en bus hasta Escatrón. Una combinación que exige cuadrar bien horarios, pero que permite empezar a caminar a mediodía, con la etapa perfectamente encajada en el día.

Es uno de esos desplazamientos que demuestran que, incluso en zonas alejadas, el transporte público sigue ofreciendo soluciones cómodas y baratas si se buscan bien.

Fuente: ouigo.com
Fuente: hife.es

La vuelta tiene aún más carácter. Desde Samper de Calanda se toma una de esas líneas ferroviarias que parecen sacadas de otra época: el antiguo trazado entre Barcelona y Madrid, previo a la alta velocidad.

Una línea histórica, hoy en segundo plano, que durante décadas conectó dos grandes ciudades y que ahora sigue siendo sorprendentemente útil para este tipo de rutas.

Imagen de la solitaria estación de Samper de Calanda. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Gracias a ella, el regreso encaja de forma natural: primero hacia Zaragoza y, desde allí, de nuevo en alta velocidad hasta Barcelona.

Fuente: renfe.com
Fuente: ouigo.com

En cuanto al coste, es una de esas rutas que sorprenden por lo asequible que resulta. En nuestro caso, el total fue de poco más de 30 €: unos 18 € el AVE ida y vuelta entre Barcelona y Zaragoza, 6 € el bus hasta Escatrón y 8 € el tren de Samper de Calanda a Zaragoza. Un ejemplo más de que viajar lejos, y bien, sin coche, es perfectamente posible sin gastar mucho.

Dónde comer (o no) en esta etapa

Gastronómicamente, esta no es la mejor etapa del recorrido. Tanto en Escatrón como en Samper de Calanda, encontrar un sitio fiable para desayunar, comer o simplemente parar no resulta fácil.

En Escatrón, las dos veces que hemos pasado (tanto al inicio como al final de etapa) la experiencia no ha sido buena en los pocos bares del pueblo. Sin entrar en detalles ni nombres, el trato ha sido bastante mejorable y la sensación general, poco cuidada. Como ejemplo, en una ocasión no nos dejaron entrar a comer a las 13:00 con el local prácticamente vacío.

El resto de opciones transmiten una cierta dejadez: locales medio abiertos, poca luz, poco ambiente. En Samper de Calanda, directamente, la mayoría estaban cerrados.

La única excepción la encontramos en Castelnou, donde el Gastrobar Castelnou ofrece una parada digna para reponer fuerzas.

En resumen: mejor venir preparado. Llevar algo de comida encima no es mala idea en este tramo. A veces pasan estas cosas. No es lo habitual en el proyecto, pero también forma parte del viaje.

La etapa: de Escatrón a Samper por el valle del río Martín (17 km)

La jornada arranca ya por la tarde, tras llegar en autobús de Zaragoza a Escatrón. Con pocas opciones para comer en el pueblo, empezamos a caminar prácticamente nada más llegar, tirando de previsión y de la comida que habíamos llevado encima.

El primer tramo lo resolvemos por carretera, recortando algo de recorrido pero ganando en practicidad. Es una vía tranquila, con poco tráfico, que permite avanzar rápido bajo un paisaje seco y abierto.

Imagen del necesario tramo de carretera entre Escatrón y el límite com Teruel. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Todo cambia al alcanzar el límite entre Zaragoza y Teruel. Apenas cruzada la frontera provincial, aparece el valle del río Martín y con él un entorno mucho más verde, fresco y agradable.

A partir de ahí, el camino gana interés siguiendo sendas junto al río, pasando por Castelnou (una auténtica sorpresa por su belleza rural) y Jatiel, hasta conectar finalmente con la Vía Verde de la Val de Zafán.

Antiguo cartel de entrada a la población de Castelnou. Foto de Carlos Garcia Delgado.

La vía verde, en muy buen estado, permite avanzar con comodidad, aunque algunas de sus antiguas infraestructuras ferroviarias muestran un deterioro evidente, como la estación de Huerta de Samper, que parece caerse a pedazos.

Imagen de lo que queda de la antigua estación de Huerta de Samper en la Vía Verde de la Val de Zafán. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Nuestra intención era incluso avanzar en sentido contrario para alcanzar el mítico Acueducto de la Torica, una de esas obras tan absurdas como fascinantes en medio de la nada, pero unas obras nos obligan a renunciar.

Así que ponemos rumbo a Samper de Calanda con la esperanza de encontrar algo donde comer antes de coger el tren. No hay suerte: todo cerrado.

Solo queda avanzar hasta la estación, situada a un par de kilómetros del pueblo, donde vivimos uno de esos momentos que justifican por sí solos el viaje: una espera larga, completamente solos, bajo una tormenta espectacular, de esas que en las zonas áridas de Aragón resultan especialmente impresionantes.

Y entonces, puntual, aparece el tren saliendo de un túnel largo y oscuro.

Puro espíritu ferroviario. De esos pequeños momentos casi místicos que convierten una etapa en un viajazo.

Imagen mística del tren entrando en la estación de Samper. Foto de Carlos Garcia Delgado.

Ya en Zaragoza, por fin, toca recuperar fuerzas con una comida en condiciones antes del AVE de regreso a Barcelona.

TRACK DE LA RUTA ESCATRÓN – SAMPER DE CALANDA (17 KM)

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