De Navarra a La Rioja Baja siguiendo el Canal de Lodosa y aprovechando el día al máximo

El segundo tramo de nuestro Camino del Ebro deja atrás Navarra para entrar definitivamente en la Rioja Baja, siguiendo siempre el valle del Ebro rumbo al Mediterráneo.
La ruta une Lodosa con Calahorra en una única etapa de 19 km, muy sencilla y prácticamente llana, ideal para una escapada rápida desde Barcelona, de dos días, pese a la distancia.
Como trabajamos por la mañana, el viaje comienza al mediodía, enlazando alta velocidad hasta Zaragoza y, desde allí, tren regional hasta Lodosa, donde llegamos ya a la hora de cenar.
Al día siguiente iniciamos la caminata siguiendo en gran parte el Canal de Lodosa, lo que convierte la etapa en un recorrido facilísimo, sin pérdida y muy cómodo de caminar.

El paisaje mezcla campos de cultivo, viñedos y pequeños caminos agrícolas donde el Ebro y su canal aparecen y desaparecen constantemente entre curvas y meandros.
La llegada a Calahorra (fea de verdad) se produce todavía a mediodía, así que decidimos aprovechar el tiempo al máximo con una de esas pequeñas frikadas marca de la casa: coger un autobús hasta Arnedo para pasar la tarde entre outlets y tiendas de ropa, por las que esta localidad riojana es especialmente conocida.
Después de las compras todavía queda tiempo para volver tranquilamente a Calahorra y pasear un rato por la ciudad antes del regreso a Barcelona, esta vez en un estupendo tren directo.
Una escapada intensísima, perfectamente aprovechada y, como siempre, completamente sin coche.
De Barcelona a Lodosa en tren y vuelta desde Calahorra
A la ida salimos a primera hora de la tarde, ya que por la mañana se trabaja.
Tomamos el clásico tren de alta velocidad desde Barcelona hasta Zaragoza, donde enlazamos con un regional que nos lleva hacia una estación casi secreta, en medio de la nada y rodeada por la inmensidad de una gigantesca fábrica de abonos, casi como un paisaje de otro planeta: la estación de Féculas – Navarra.

Bajamos prácticamente solos. Desde allí, nos espera una agradable caminata de poco más de 3 km hasta Lodosa, un paseo tranquilo que sirve como perfecta transición entre el viaje y la llegada al pueblo, donde pasaremos la noche.
Horarios de ida:


Llegamos a nuestro hostal justo a tiempo para dejar la mochila y bajar a cenar.
El Hostal Restaurante Marzo es una opción ideal para este tipo de viaje: dormir como antes y comer como antes, es decir, estupendamente, sin complicaciones y con esa sensación de autenticidad que encaja perfectamente con la ruta.



Al día siguiente volveremos desde Calahorra con una vuelta sencilla, directa aunque tardía, pero que nos permitirá disfrutar intensamente de la jornada sin prisas.
Horario de vuelta:

Llegamos a Barcelona ya de noche, con esa sensación que nos encanta y que, de alguna forma, nos da la vida: la de haber vivido un día completo, intenso y bien aprovechado.
Etapa de Lodosa a Calahorra: entrando en La Rioja Baja (19 km)
TRACK LODOSA – CALAHORRA (19 KM)
Después de desayunar estupendamente en el Hostal Restaurante Marzo, agarramos la mochila, cruzamos el Ebro y entramos oficialmente en La Rioja nada más pasar el puente.
El primer tramo de la etapa resulta especialmente agradable, avanzando junto al río y pequeñas huertas de producto local que dejan claro que seguimos en territorio agrícola y fértil.


Más adelante el camino se separa un poco del Ebro para seguir durante muchos kilómetros el camino de servicio del Canal de Lodosa, auténtico protagonista de la jornada.
Un recorrido facilísimo, completamente llano y sin prácticamente posibilidad de pérdida, ideal para caminar rápido y disfrutar simplemente del paisaje.
Poco a poco aparecen más viñedos y señales evidentes de que ya estamos plenamente en la Rioja Baja, acercándonos a su gran capital: Calahorra.
Como suele ocurrir en ciudades de este tamaño, la entrada no es especialmente bonita.
Infraestructuras, carreteras y polígonos industriales obligan a sortear un tramo bastante menos agradable antes de alcanzar finalmente el centro urbano.
Aun así, los 19 km se hacen perfectamente de una sola tirada y llegamos a Calahorra todavía sobre el mediodía, dejando toda la tarde libre para seguir exprimiendo el viaje con nuevas pequeñas aventuras riojanas.
Frikadas ferroviarias: tarde de outlets en Arnedo
Como todavía disponemos de toda la tarde libre tras llegar a Calahorra, decidimos hacer una de esas pequeñas locuras logísticas tan típicas de Tren de Viajes: coger un autobús y subir hasta Arnedo.


Porque sí, después de caminar 19 km todavía quedaban fuerzas para más.
Arnedo es conocida desde hace décadas por su industria del calzado y alrededor de esta tradición ha acabado apareciendo uno de los lugares más curiosos de La Rioja: el polígono Raposal, famoso por concentrar multitud de tiendas outlet de ropa, calzado, deporte y complementos.

El autobús nos deja en el centro de Arnedo, así que todavía toca caminar un rato más hasta el polígono. Aproximadamente media hora de ida y otra media de vuelta.


Aun así, merece completamente la pena. En pocas horas nos da tiempo a visitar varias tiendas y, cómo no, terminamos saliendo cargados de ropa.
Una mezcla bastante absurda y maravillosa de senderismo de largo recorrido, transporte público y compras outlet que resume bastante bien el espíritu de este proyecto.
Ya por la tarde regresamos en autobús a Calahorra, donde todavía queda tiempo para pasear tranquilamente por la ciudad antes de coger el tren de vuelta hacia Zaragoza y, desde allí, la alta velocidad hasta Barcelona.



